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Amigos de Miguel González Rodríguez

Ana Maria Urrutia

La humildad es la llave que abre todas las puertas ... Xiskya .

Clarisas

¡Qué dulce es estar frente a un crucifijo o de rodillas delante del Santísimo, y simplemente ser ante sus ojos!

Julio Hernández

CUÁNTO CUESTA, SEÑOR

Ofrecer el perdón, cuando en recompensa,
se recibe el silencio o la mofa.

Sentirse cristiano y, mirarse a uno mismo,
comprobando que la misericordia
la derramo con cuenta gotas;
a quien quiero, a quien más quiero
y cuando yo quiero.

Qué difícil es perdonar y cuánto cuesta, Señor
sabiendo que, mi corazón,
no es tan grande como el tuyo:
siempre dispuesto a comenzar de nuevo.

¡CUÁNTO CUESTA, SEÑOR!

Ser siervo del perdón y no del orgullo.

Arrodillarme ante el que me injuria
o cerrar los ojos ante el que me denigra.

Decir “lo intentaré de nuevo” a pesar de la traición
o disculpar los golpes recibidos.

¡CUÁNTO CUESTA, SEÑOR!

Abrazar tu evangelio sabiendo que, el perdón,
sin límites y sin farsa, sin miedos ni fronteras
es el resumen de tu paso entre nosotros
de tu vida en medio de la nuestra
tu palabra que se hace carne
más allá de teorías y de discursos .

¡CUÁNTO CUESTA, SEÑOR!

Vivir sin sentirse perdonado
y, vivir, con la conciencia de no haber disculpado.

Romper con las historias pasadas
para caminar de nuevo
e iniciar un rumbo distinto
sin pensar en vencedores ni derrotados.

¡CUÁNTO CUESTA, SEÑOR!

Ser generoso ofreciendo semillas de reconciliación.

Decir “lo siento” o “te perdono”.

Recordar que, para entrar en el cielo,
la llave que mueve su puerta
es precisamente esa: perdonar siempre.

Dime, Señor, cómo hacerlo.

José Cuadros

Vean el fenómeno increíble del Sol en Medjugorje, señal de la Virgen María, similar al de Fátima, que está en: https://www.youtube.com/watch?v=4jzHepwLa8g

Elena Parral

Junto a ti, María,
como un niño quiero estar,
tómame en tus brazos
guíame en mi caminar.

Quiero que me eduques,
que me enseñes a rezar,
hazme transparente,
lléname de paz.

Madre, Madre
Madre, Madre...

Gracias, Madre mía,
por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes,
tan sencillos como Tú.

Gracias, Madre mía,
por abrir tu corazón,
porque nos congregas
y nos das tu amor.

rosaura muñoz

DESEO TANTO AYUDAR A LOS JOVENES EN EDAD DE FORMAR UNA FAMILIA, HABLANDOLES DE DIOS, DE LA IGLESIA CATOLICA, DE HACERLES VER QUE TENER UNA FE FIRME Y CONOCER BIEN SU IGLESIA , LES DARA COMO FRUTO UN MATRIMONIO FELIZ Y UNOS HIJOS CONTENTOS Y NO DEJAR VACIO PARA QUE OTRAS PERSONAS LES HABLEN MAL DE SACERDOTES DE LA IGLESIA Y DEFIENDAN SU FE, CON AMOR Y ENTENDIENDO A NUESTROS HNOS.SEPARADOS

Maritza Manrique

VIVIR EN MI QUERER ES EL DON MÁS GRANDE QUE QUIERO DAR A LAS CRIATURAS
Libro de Cielo, Vol 17, Septiembre 18, 1924

Estaba pensativa acerca de lo que está escrito sobre el vivir en el Divino Querer, y pedía a Jesús que me diera más luz para explicarme mejor y así poder aclarar a quien estoy obligada a hacerlo, este bendito vivir en la Divina Voluntad, y mi dulce Jesús me ha dicho:

“Hija mía, no se quiere entender. El vivir en mi Voluntad es reinar, el hacer mi Voluntad es estar a mis órdenes; lo primero es poseer, lo segundo es recibir mis órdenes y cumplirlas. El vivir en mi Querer es hacer suya mi Voluntad, como cosa propia, es disponer de Ella; el hacer mi Voluntad es tenerla en cuenta como Voluntad de Dios, no como cosa propia, ni poder disponer de Ella como se quiere. El vivir en mi Voluntad es vivir con una sola Voluntad, la cual es la de Dios, la cual siendo una Voluntad toda Santa, toda pura, toda paz, y siendo una sola Voluntad la que reina, no hay contrastes, todo es paz; las pasiones humanas tiemblan ante esta Suprema Voluntad y quisieran rehuirla, no se atreven a moverse ni a oponerse, viendo que ante esta Santa Voluntad tiemblan Cielos y tierra. Así que el primer paso del vivir en el Querer Divino, ¿qué hace? Poner el orden divino en el fondo del alma, vaciarla de lo que es humano, de tendencias, de pasiones, de inclinaciones y de otras cosas. En cambio el hacer mi Voluntad es vivir con dos voluntades, y cuando doy las órdenes de seguir la mía, la criatura siente el peso de su voluntad que le pone contrastes, y a pesar de que siga las órdenes de mi Voluntad con fidelidad, siente el peso de la naturaleza rebelde, sus pasiones e inclinaciones. Y cuántos santos, a pesar que han llegado a la perfección más alta, sienten esta su voluntad que les hace guerra, que los tiene oprimidos, y muchos están obligados a gritar: ‘¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Esto es, de esta mi voluntad que quiere dar muerte al bien que quiero hacer?’ El vivir en mi Voluntad es vivir como hijo, el hacer mi Voluntad es vivir como siervo. En el primero, lo que es del padre es del hijo y muchas veces hacen más sacrificios los siervos que los hijos, a ellos les toca exponerse a los servicios más fatigosos, más humildes, al frío, al calor, a viajar a pie; en efecto, ¿cuánto no han hecho mis santos para seguir las órdenes de mi Voluntad? En cambio el hijo está con su padre, tiene cuidado de él, lo alegra con sus besos y con sus caricias, manda a los siervos como si lo hiciera su padre; si sale, no va a pie, sino que viaja en carroza; y si el hijo posee todo lo que es del padre, a los siervos no se da otra cosa que la paga por el trabajo que han hecho, y quedan libres de servir o no servir a su patrón, y si no lo sirven no tienen más derecho de recibir ninguna otra compensación. En cambio entre padre e hijo nadie puede quitar estos derechos: ‘Que el hijo posee los bienes del padre.’ Ninguna ley, ni celeste ni terrestre puede quitar estos derechos, ni desvincular la filiación entre padre e hijo. Hija mía, el vivir en mi Voluntad es el vivir que más se acerca al de los bienaventurados en el Cielo, y es tan distante de quien hace mi Voluntad y está fielmente a mis órdenes, cuanto es distante el Cielo de la tierra, cuanta distancia hay entre hijo y siervo, entre rey y súbdito. Además, esto es un don que quiero hacer en estos tiempos tan tristes, que no sólo hagan mi Voluntad sino que la posean. ¿No soy acaso Señor y dueño de dar lo que quiero, cuando quiero y a quien quiero? ¿No es libre un señor de decir a un siervo: ‘Vive en mi casa, come, toma, ordena como otro yo mismo?’ Y para hacer que nadie pueda impedirle la posesión de sus bienes, se legitima este siervo como hijo y le da el derecho de poseer. Si esto puede hacer un rico, mucho más puedo hacerlo Yo.

Este vivir en mi Querer es el don más grande que quiero dar a las criaturas, mi Bondad quiere siempre más desahogarse en amor hacia ellas y habiéndoles dado todo y no teniendo más que darles para hacerme amar, quiero hacer don de mi Voluntad, a fin de que poseyéndola, amen el gran bien que poseen.

No te asombres si ves que no comprenden, para entender deberían disponerse al más grande de los sacrificios, cual es el de no dar vida, aun en las cosas santas a la propia voluntad, sólo entonces sentirían la posesión de la mía y tocarían con la mano qué significa vivir en mi Querer. Tú sé atenta y no te fastidies de las dificultades que te ponen, y Yo poco a poco me haré camino para hacer comprender el vivir en mi Voluntad.”

Jóvenes Católicos

Creo que puede ser una cosa interesante donde se puedan estrechar los lazos entre los catolicos.

Mariana Biurrarena

Salmos 23:6 El bien y la misericordia me seguiran todos los dias de mi vida .

Cantos Cátolicos con Acordes y Música

Hola a todos nuestros seguidores, en Cantolicos, hemos perdido el dominio, y por lo pronto podrán encontrarnos en cantolicos.blogspot.com, hasta nuevo aviso, el dieseño y las publicaciones son las mismas, asi que te esperamos

Humberto Salas

Estuve un poco perdido .. Regrese..!!
Con mas ánimos, estuve de Misiones en un campamento

Natalia Colman

Hola gente linda, les queria comentar que estoy un poco asustada ya que leí esto en el muro de un pastor evangélico. Please alguno que me pueda decir que tanto hay de cierto en estas palabras. Desde ya muchas gracias.
"Los jesuitas ya ganaron a pastores y cantantes como Marcos Witt, ahora van por el rebaño completo; Francisco I, se puso las pilas y va a evangelizar al mundo"
"Porque yo se que después de mi partira entrarán en mdio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño" (Hechos 20:28)

adriana martino

.El beato Brochero decía: "El sacerdote que no tiene mucha lástima de los pecadores es medio sacerdote. Estos trapos benditos que llevo encima no son los que me hacen sacerdote; si no llevo en mi pecho la caridad, ni a cristiano llego".