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75

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País
España
Ciudad
Sevilla
Miguel González Rodríguez

Miguel González Rodríguez

NUBE

Nube blanca,
pasajera,
cuéntame tu larga historia:
Cómo el lago en otros tiempos
te refleja,
la cima de la montaña,
el misterio de los valles,
el verdor de la arboleda.

Peregrina de la altura:
Las campanillas del cielo
¿cómo suenan?
Y los ojos de la Virgen, nubecilla,
¿cómo miran a la tierra?

Cuando sigas tu camino,
cuando la tarde se muera,
dile a Cristo que me aguarde,
entre estrellas…

Pedro Miguel Lamet, SJ.

“En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño”.

Santa Teresa de Calcuta.
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  • Sábado, 06 Octubre 2012 15:47
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    ¿cómo suenan?
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    ¿cómo miran a la tierra?

    Cuando sigas tu camino,
    cuando la tarde se muera,
    dile a Cristo que me aguarde,
    entre estrellas…

    Pedro Miguel Lamet, SJ.

    “En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño”.

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    cuando la tarde se muera,
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    “En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño”.

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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

    Ángel García-Rayo Luengo, Pbtro.

    “Alabados sean el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en los cielos y en los sagrarios de la tierra, y en las almas de los que comulgan con su gracia”.

    San Manuel González.
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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

    Ángel García-Rayo Luengo, Pbtro.

    “Alabados sean el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en los cielos y en los sagrarios de la tierra, y en las almas de los que comulgan con su gracia”.

    San Manuel González.
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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

    Ángel García-Rayo Luengo, Pbtro.

    “Alabados sean el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en los cielos y en los sagrarios de la tierra, y en las almas de los que comulgan con su gracia”.

    San Manuel González.
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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

    Ángel García-Rayo Luengo, Pbtro.

    “Alabados sean el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en los cielos y en los sagrarios de la tierra, y en las almas de los que comulgan con su gracia”.

    San Manuel González.
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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
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    que en todo monte Calvario
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
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    Y será, quien tenga infierno,
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

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    y pagada está la pena
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    Y será, quien tenga infierno,
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    y de panes horneados
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

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    Y será, quien tenga infierno,
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    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
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    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
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    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
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    Caminad tras el Señor
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

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    y pagada está la pena
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    Y será, quien tenga infierno,
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    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
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    Caminad tras el Señor
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    que la tumba está vacía
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

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    Y será, quien tenga infierno,
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    Están rotas las cadenas
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    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
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    Caminad tras el Señor
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    Por la Cruz se va a la Gloria.
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    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

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    (Lc 24, 5-6)

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    (1 Cor 15,54-55)

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    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
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    Están rotas las cadenas
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    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
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    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

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    Y será, quien tenga infierno,
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    (Lc 24, 5-6)

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    (1 Cor 15,54-55)

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    Y será, quien tenga infierno,
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
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    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
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    Están rotas las cadenas
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    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
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    que en todo monte Calvario
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    Por la Cruz se va a la Gloria.
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    (Lc 24, 5-6)

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    (1 Cor 15,54-55)

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    y pagada está la pena
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    Y será, quien tenga infierno,
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    Están rotas las cadenas
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    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
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    Caminad tras el Señor
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    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
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    (1 Cor 15,54-55)

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    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

    Ángel García-Rayo Luengo, Pbtro.

    “Alabados sean el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en los cielos y en los sagrarios de la tierra, y en las almas de los que comulgan con su gracia”.

    San Manuel González.
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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

    Ángel García-Rayo Luengo, Pbtro.

    “Alabados sean el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, en los cielos y en los sagrarios de la tierra, y en las almas de los que comulgan con su gracia”.

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  • ¿DÓNDE ESTÁ TU VICTORIA?

    “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”
    (Lc 24, 5-6)

    “La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?”
    (1 Cor 15,54-55)

    Para siempre el Cielo abierto
    ya no hay deuda ni condena
    y pagada está la pena
    por Aquel que estuvo muerto.

    Y será, quien tenga infierno,
    por rechazar a este Hijo
    que en la Cruz estuvo fijo
    y ahora vive, Dios eterno.

    Están rotas las cadenas
    de la muerte y del pecado
    y Jesús Resucitado
    deja un rastro de azucenas

    y de panes horneados
    en el Fuego de su Amor.
    Caminad tras el Señor
    y vivid resucitados

    que la tumba está vacía
    y colmado está el sagrario,
    que en todo monte Calvario
    de pie está siempre María.

    Por la Cruz se va a la Gloria.
    Cristo está en pie, vivo y fuerte.
    Gritad con Pablo a la muerte:
    -¡Oh ¿dónde está tu victoria?!-

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  • PLEGARIA

    ¡Dame, Señor, la firme voluntad,
    compañera y sostén de la virtud,
    la que sabe en el golfo hallar quietud
    y en medio de las sombras claridad:

    la que trueca en tesón la veleidad
    y el ocio en perennal solicitud,
    y las ásperas fiebres en salud,
    y los torpes engaños en verdad!

    Y así conseguirá mi corazón
    que los favores que a tu amor debí
    te ofrezcan algún fruto en galardón…

    y aun tú, Señor, conseguirás así
    que no llegue a romper mi confusión
    la imagen tuya que pusiste en mí.

    Adelardo López de Ayala.

    “Amar mucho a Dios que os ha mirado con predilección siempre: despiertos, durmiendo, trabajando y descansando, en toda hora y momento”.

    Santa Ángela de la Cruz.
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    y las ásperas fiebres en salud,
    y los torpes engaños en verdad!

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